jueves, 14 de febrero de 2019

ADIVINA, ADIVINANZA

 Adivina , adivinanza ¿cuál es el día del año que odian los solteros?
¿De qué órgano del cuerpo humano se llenan los escaparates estos días?
   Adivina , adivinanza ¿qué santo, mártir, nos tortura a los que pensamos que "yo se lo demuestro mejor cualquier otro día" ?
   Adivina , adivinanza ¿quién es el bebe de Venus y de Júpiter , armado con flechas , que representa el enamoramiento ciego?
    ¿Qué es capaz de volvernos tontos, sin sentido, sordos y locos cuando casi no sabemos de nada, desquiciar a quien nos rodea y hacernos sentir lo peor y lo mejor?
  
   ¿Qué palabra rima con adivinanza que, cuando se espera, se alcanza?
   Alegre como un payaso, manso como un ganso, orienta mi camino, rápido y sin sentido.

  Adivina , adivinanza sufro cuando no te veo y palpita mi corazón. El pulso se me altera y me lleno de pasión ¿qué es?
   Adivina , adivinanza ¿qué es lo que sólo la familia te puede dar?

LEER PARA OBTENER RESPUESTAS

El aluvión que nos invade me hace sólo pensar en mis amigos solteros. Que están saturados y siempre se encuentran con el gracioso de turno , bromista sin sentido el 14 de Febrero.
San Valentín, que fue mártir por casar parejas jóvenes, aparece hasta en los anuncios de galletas. Uff, qué pereza y qué poco originales.
Y ¿no es mejor hacer demostraciones amorosas cualquier otro día? ¿Nos tienen que decir también cuando? Pues cuando te salga realmente del corazón. Y ¿si ese día no estoy para besar a nadie?
¿Puedes apartar de mi ese angelote en pañales? Cupido nos trastorna cuando tenemos 15 años , se nos pone cara de pánfilos (con acné, encima) y nadie sabe explicarnos que , lo verdaderamente bonito, viene después.
--"¿Puedo ir con mi pareja de cena romántica cualquier otro día?"
--¡ DEBES !

Cupido tenía un medio hermano , Anteros, que representaba la pasión y el amor correspondido.
        Ese es el que voy a celebrar yo. El enamoramiento atonta y la pasión te hace crecer.

¡AY , EL AMOR! (teatralmente aquí iría un suspiro)

Esos corazones rojos que vemos estos días por todas partes.... Por cierto, mi hija,de pequeña,se creía que el corazón humano era así, como el de los dibujos, y tendríais que haber visto su cara cuando me enseñó el de verdad, con sus venas y arterias...La realidad nos cae a plomo, en todo y desde niños.

El día de San Valentín, en muchos países, también se celebra el día de la amistad. Y esta opción me gusta más porque vale para pequeños y mayores. ¿Y si nos juntamos las amiguitas y celebramos San Valentín? Y ¿un buen picoteo y un peliculón romántico, de los de llorar ? Así no habrá que dar explicaciones de nuestros amores y brindaremos por nuestra amistad.
  Para el romanticismo, cualquier día. En lo pequeño y en lo del día a día. Una notita con un "buenos días"puede valer. Y besar, con sentimiento, a diario.
Cuidar a vuestro amor, como si fuera de cristal, como a vuestro mayor tesoro, pero cada día y sin presiones publicitarias.
Que si tengo que llenar la casa de corazoncitos y flores, la lleno, pero...¿qué necesidad hay?

Hay un trabalenguas que a mis niños les chifla oír:
             Quiero y no quiero querer a quien no queriendo quiero.He querido sin querer y sigo sin querer queriendo. Si porque tú me quieres quieres que te quiera más, te quiero más que me quieres, ¿qué más quieres? ¿quiéres más? .
UN AMOR INCONDICIONAL es lo que sólo tu familia te puede dar
LA PASIÓN mueve montañas
Todo se puede con Amor
THE STORY: Una canción de amor incondicional

y más en www.mamapeloton.es/

LAS CANICAS



El patio del colegio, es un mundo apasionante. Quién no recuerda, para bien ó para mal, el patio de su colegio. El recreo puede unir a amigos hasta el infinito y, también, sacar lo peor de cada uno. En el colegio de mis hijos, un grupo de padres generosos, han pintado en el suelo juegos tradicionales, rayuelas, circuitos…y en educación física se salta a la comba. El patio vuelve a ser cómo cuando los cuarentones éramos pequeños. Se juega a la goma, suenan canciones para saltar la cuerda, los que corren es por el balón prisionero, ruedan peonzas de todos los colores y tamaños y se ganan y pierden canicas, sí canicas. Un mundo apasionante.
Canicas, boliches, bochas, chivas, maras, cachinas, cayucos, balas, mables…miles de nombres tienen según el país donde se juegue.
Y es que su origen, aunque nos parezca increíble, se remonta al Antiguo Egipto. Se han encontrado canicas presentes en la tumba de un niño egipcio de alrededor del año 3000 a.C. En la Antigua Roma era un juego muy popular.
Y en el siglo XXI, siguen rodando por los patios, y por debajo del sofá de mi casa.
No sé como surgiría en el colegio de mis hijos, quién fue el primero que llevó canicas, pero un día, mi hijo pequeño me dijo:”yo quiero tener canicas”. Casualmente, tengo un jarrón con piedras de colores y canicas (que para adornar también se han utilizado mucho) y del jarrón, como por arte de magia, salieron canicas multicolor para estupefacción del benjamín. Su cara, en ese momento, puede ser reflejo fiel, de “flipo con mi madre” o “es el mejor día de mi vida”.
Canicas de colores que tienen diferentes nombres. Petrolera si es de colores opacos, Ojos de gato,  con un diseño amarillo en el centro, como un ojo, Martas, blancas con colores matizados, Trébol, transparente con tres pinceladas en su interior, Agüita, de vidrio, sin adornos .
Y se puede jugar de muchas maneras, según el país donde estemos. Lo que hay es que dejar las normas claras en un principio. La habilidad y la puntería son fundamentales.
Aquí podéis ver ejemplos de cómo se juega, por si nunca jugaste, se te olvidó o quieres enseñarle a algún niño. "como jugar"
Mucha precaución con los más pequeños. Siempre vigilantes, adultos responsables.
Y se ganan y pierden canicas, perdidas porque un contrincante te ha superado, porque te las has apostado o porque, le diste fuerte y nunca más se supo de ella. Igual crean algún conflicto, pero nada que no pueda haber pasado desde años inmemoriales.
 Los niños deben aprender a solucionar esas cosas, deben responsabilizarse de “sus canicas”. Yo, mi norma básica exigida es que nunca tenga que llamarles la atención un profesor, en clase, por las canicas.
Si uno de mis hijos le quita una canica al otro, el lío está asegurado. Pero si le gana una canica…son las reglas del juego. Eso es lo que deben aprender a gestionar.
Son juegos de niños, de niños de toda la vida, de antes, de ahora, de los del Antiguo Egipto y de los españoles de menos de doce años, en 2019.
Ahora vuelven a traer los pantalones sucios de jugar en el suelo, les ilusiona un juego que también ilusionó a sus padres y los abuelos les cuentan sus historias con canicas mientras los niños alucinan de que existieran canicas hace tanto (bendita inocencia)
Voy a regalar canicas, tirarme al suelo a ganar ó perder alguna para volver a llenar el jarrón.
Nada es tan nuevo como parece, y mucho menos LAS CANICAS






MI CEREBRO ES UN BOTE DE PURPURINA





Llegando al final de Enero toca recapacitar. Superados los estragos de la Navidad, comenzando un nuevo año, con un año más, toca parar, respirar hondo y plantearse el año.
Y la vida social de mi hija ha hecho que conozca mejor a Rosa, otra madre estupenda. Ella hace mindfulness con los niños de sexto de primaria en el cole y nos ha juntado a unas cuantas amigas para meditar. No puedo estar más contenta.

A diario, desde que nos levantamos, hay miles de estímulos a nuestro alrededor. Ya, casi nadie, desayuna sin mirar el teléfono, los mails, las noticias. Nadie saborea el café como se merece. Y una avalancha de ideas, pensamientos, preguntas, miedos, llegan a nuestra mente, constantemente. Así hacemos que nuestro cuerpo esté continuamente en estado de alerta, en tensión. Pero es nuestra mente y nuestro ser debe salir, de vez en cuando, de ese estado imposible que nos lleva al estrés y con él otras posibles dolencias. A mí el cuello se me queda rígido y me mareo. Es tensional por culpa de mi mente, de ese continuo bullir de mi cabeza.
Y me pierdo la realidad. Dejamos de ser conscientes de lo que hacemos, vamos como zombies sin disfrutar de nada.

El mindfulness, también llamado atención plena o conciencia plena, consiste en estar atento de manera intencional a lo que hacemos, sin juzgar.
Es “vivir el momento”, prestar atención.
Parece que vamos tan deprisa en todo, que pararnos a tomar un respiro es una pérdida de tiempo. Nada más lejos de la realidad. Y si paramos, respiramos, estamos ayudando a nuestro cerebro.
 Esto es quizás muy largo de explicar. Pero lo que es muy fácil es buscar aquellos momentos que nos hagan sonreír, conversar con los que queremos siendo plenamente conscientes, sin juzgar, sin dejar que nuestra mente nos ataque con pensamientos, simplemente escuchar, disfrutar de la conversación, de ese paseo, de esa comida. Y estar atento a lo que hacemos, disfrutarlo.

Nuestras hormonas de la “felicidad” se pondrán en funcionamiento. Es el primer paso para atacar el estrés. Pongámonos en modo niño. Seamos exploradores. Es posible que podamos disfrutar y mucho, de cada momento y dejemos la ansiedad a un lado.
Estos niños del vídeo os lo van a explicar muy bien.
 https://youtu.be/lnDifgPuhHI
Gracias Rosa por ayudarnos a “prestar atención” a tomar el control y tomarnos un respiro.
Os invito a probar
Tenemos más de 60.000 pensamientos al día y la mayoría son negativos. ¿ Merece la pena? ¿No será mejor para nuestro cuerpo parar a respirar?
Y como has visto en el video, mi cerebro es un frasco de purpurina

CARTA DE UNA MADRE A LOS REYES MAGOS




Queridos Reyes Magos:
No llego tarde ¿verdad? Hace muchos años que no recibís noticias y peticiones mías. Pero este año es diferente. Puede que haya una niña en mi casa que esté perdiendo la inocencia y no hace más que ponerme a prueba. Me ha obligado a escribir para dar credibilidad a su propia carta. Esta no es la misiva que he tenido que enseñar en mi casa, pero esta es completamente sincera.
He sido buena, en general, intento cumplir con mis obligaciones con alegría y devoción a los míos. Pero no me lo ponen nada fácil, así que hago esfuerzos de madre (magia y adivinación, según mi hijo) y solemos salir indemnes y contentos.
Normalmente suelo pediros alguna sorpresa que los niños incluyen en sus cartas, pero este año necesito que no acabe la magia. Algún truco, por favor, para que nos ilusionemos todos.Se me están acabando las ideas. Cuando eran pequeños todo era más fácil.
A Javier, de 8 años, casi le hemos tenido que sonsacar lo que quería, porque como los Reyes son Magos…no hacía falta escribirlo. Y como hemos visto tantos pajes reales y Reyes diferentes, ha llegado a la conclusión que hay muchos pajes disfrazados, nadie sabe quiénes son los auténticos reyes, juegan a despistar, “son como los espías de las pelis”. Bendita imaginación.
Alicia, con 11 años, no sabe ni lo que creer. Por un lado duda de lo que se cuenta en casa pero no quiere dar crédito al máximo de habladurías de corrillo en su patio y amistades. Total, me observa con recelo, sospecha de cualquier salida de casa no prevista de alguno de sus progenitores, y juega constantemente con su hermano al escondite por casa. Creo que lo hace para, según busca al pequeño, mirar escondrijos posibles para regalos.
Este año, creo que no me pillan, pero ando de puntillas y hago gestos constantes a amigos y familiares para mantener a salvo el secreto. Agotador todo.
Y quiero que me traigáis, por favor, urgente, un bote de energías, para no decaer. Y música para bailar y vitaminas para no enfermar, que no tengo tiempo de estar mala.
Realmente no quiero que se acabe la ilusión. Y los nervios. Porque entre los suyos, los míos los de si me falta algo y los de esconder, repartir, equilibrar sin pasarse e intentar sorprender. Añadiendo “os voy a despertar prontísimo porque no creo que sea capaz de dormir”, que aseguró el pequeño ayer ya… Bueno, los nervios que sean menos, por favor.
Queridos Reyes, llegais justo al final de un período navideño intenso y vacacional. Pero final, final. ¿No os habéis planteado llegar unos días antes? Ya sé que la tradición es así pero ahora entiendo a quién se decanta por Papá Noel.
Tranquilos, en mi casa eso no va a pasar. Adoro a Baltasar, sobre todo.
Voy a salir de mi escondite.
Os espero con un ojo abierto y el otro cerrado
Dejaré bombones por “esos momentos de capricho” y galletas (que tendré que comer o mordisquear.
Tranquilos, conmigo vuestro secreto está a salvo.
Con cariño y devoción
Cinta
PD: No os olvidéis de un tarro grande de paciencia, por favor, para cercanos y extraños.





EL SILENCIO, ESE GRAN DESCONOCIDO



Según la Real Academia de la Lengua Española dícese de la "FALTA DE RUIDO"
Yo tengo unas cuantas definiciones aplicadas al día a día que compartiréis seguro conmigo.

En mi mundo laboral, la radio, el Silencio, no es sólo falta de ruido. Un segundo de silencio, puede incluso ambientar algo que se esté contando. Es un impás para que empiece otra cosa o incluso es la señal para hacer una y mil conexiones entre emisoras, estudios y ordenadores unidos virtualmente en este mundo tecnológico.
2 segundos de silencio no parece nada ¿verdad? Pues en mi trabajo hace que personas se asusten, hagan callar para comprobar qué se oye, alguno de un grito y otro ponga cara de uf, que susto
Hay amigo, pero 3 segundos, eso es demasiado. Saltan alarmas y se encienden luces rojas. Ya no os cuento más de tres.... satélites que no encuentran señal , jefes preguntando el por qué y mil y una explicaciones que dar. Contando también que cientos y cientos de personas creen que su "transistor" no funciona bien.

En mi mundo de andar por casa hay otros tipos de Silencio.
El silencio cuando te hacen una pregunta, que es silencio pero estás pensando qué contestar , o para explicarte bien , o para no decir cosas que puedan llevarte a confusión o decir algo de lo que te puedas arrepentir. O el silencio de el de la callada por respuesta que suele sentar fatal

Silencio, del bonito, es el bucólico. El silencio del bosque, de cuando estas en el campo y no es silencio total, porque siempre se oye ó el viento o un animalillo o un crujir de la naturaleza. Yo de este sé poco porque si voy al campo es con niños normalmente y es impensable que oigamos más que sus voces, todo el rato.

Cuando los niños eran bebes, el silencio que se creaba en la casa cuando: "por fin se ha dormido". Era casi fingido porque realmente era porque estabas andando de puntillas, la televisión estaba a un volumen inaudible y si tenias que hablar era lo imprescindible y susurrando. No, este fue pasajero.

Si estás con los niños en casa, existe el Silencio de¡¡ "Dios Mío oigo mis propios pensamientos!!" y entonces, tienes que ir corriendo a mirar. Están haciendo una trastada fijo, o revolviendo algún cajón o tocando eso que saben que no se toca. 
También está el Silencio que se produce cuando llamas a alguno de tus hijos y nada, insistes y nada, te asustas, insistes y nada. Vas, le llamas estando a su lado y te mira como si fuera la primera vez que oye tu voz, como si todo formara parte sólo de tu imaginación y con esa cara de...me estaba ignorando. Mi voz no es audible para menores de edad (y a veces para mayores tampoco) Ese es el típico silencio que odiamos las madres. Pobrecitos, no son sordos, pero se lo hacen de bien....

Y mi silencio favorito, el que está infravalorado, es cuando ,después de un día agotador en el que has conseguido que no pudieran contigo las circunstancias varias a las que te has tenido que enfrentar, tienes todo preparado para mañana, medio recogido lo de hoy y vas apagando luces, te vas a la cama, todos están dormidos y decides tumbarte y coger un libro para leer y te das cuenta ¡oh milagro! que no se oye nada,  nada ,respiraciones como mucho. Y suspiras y piensas "prueba superada".
Que paz, puedo leer. Silencio. Este sí que sí.

Seguramente, como estas cansada no lees mucho, porque te entra un sueño.... Es relajación, amiga.
Y silencio. Y tienes que aprovecharlo al máximo porque nunca sabes lo que va a durar.. Ayuda a relajarse y a resetear los pensamientos. APROVÉCHALO

MI JUGADOR FAVORITO




Cuando trabajas los fines de semana, eres madre y tus hijos practican algún deporte de equipo con su correspondiente competición, llega un día que estarás en una encrucijada. Tus dos hijos juegan a la misma hora, a juegos diferentes, en sitios diferentes y a uno de ellos no puede ir ninguno de sus padres. O sí. Mi hija me lo pidió, era su primer partido de este año, yo no suelo ir a sus entrenamientos y no lo dudé. Había que hacer todo lo posible y lo imposible.
Sí. Conciliar es difícil y hay días que dificilísimo. Seguramente podría irme mejor profesionalmente, ganar más dinero, tener un mejor puesto. Pero yo decidí que la faceta favorita de mi vida era ser madre y la que más satisfacciones me daba y más quebraderos de cabeza también. Pero en la balanza que yo utilizo, estaba claro.
Me apasiona mi trabajo, pero mucho más estar con mis retoños, aunque sea repasando sociales ó ayudándoles con las matemáticas. Y he tenido la suerte de poderlo hacer, trabajar por la mañana y el resto del día, dedicárselo a mi familia. Pero los sábados... siempre ha sido el mejor día de la semana, laboralmente y a nivel familiar. Y tenía que volver a elegir, pedir y conciliar.
En esta santa casa te lo ponen fácil, gracias a Dios, pero ¿cuántos padres habrá que no lo tengan tan sencillo? Yo elegí libremente, nadie me dijo si sería lo mejor para mí o no. Y no es cuestión de género tampoco.

Mi jugador favorito me llama mamá.
Mis hijos practican fútbol y baloncesto porque lo decidieron ellos y yo encantada. Hay muchísimos valores y actitudes que se consiguen practicando deporte en equipo. Y les acompañamos y apoyamos porque nos parece importante, porque, según mi hijo , “ es lo que más le gusta en el mundo”. Y da igual si ganan, lo disfrutan y nosotros con ellos. Y si hay que madrugar.. pues se madruga, si llueve uno se moja y si a los jugadores no les importa, pues a sus fans tampoco. Porque ir protestando es muy feo. Todos sabemos en qué consisten las competiciones cuando apuntamos a nuestros hijos. Igual hay que plantearse ¿hasta dónde quieres involucrarte con ellos? Por supuesto, nunca pensando que van a ser estrellas. Esto no funciona así. Los valores que adquieren, la madurez, el compañerismo, la responsabilidad, el ejercicio físico, ese es el fundamento. Lo bueno que venga después son regalos pero el niño es el protagonista y para ellos, suele ser, su parcela favorita.
Así que , seamos consecuentes con nuestras decisiones. ¿Nuestros hijos son lo más importante en nuestra vida? ¿Hacen deporte porque les gusta a ellos?

Mi hijo se partió el húmero el año pasado, y aunque no podo jugar durante seis semanas, no quiso faltar a ningún entrenamiento y a ningún partido de su equipo. Y parecía una tortura, pero ya bastante tenía con estar escayolado, inmovilizado y aburrido sin poder correr. Sólo cabía la posibilidad de acompañarle, animarle en su lesión. Y sí, podríamos estar haciendo otras cosas pero no hizo falta que dijera que él no quería faltar. Su deporte favorito es lo que más le gusta hacer. Tenemos niños deportistas, horarios imposibles pero ideas claras. Ellos son nuestra mejor faceta. Y ni fácil ni perfecto. Complicado pero nos apoyamos en familia. Y no es un sacrificio si se hace con ganas e ilusión. Si para ellos es importante, para mí más porque soy la presidenta de su club de fans.

Hoy han ganado los dos con sus equipos de fútbol y baloncesto. Hoy ganamos todos. Si no disfrutas con ellos te lo pierdes para siempre, no vuelven a tener esta edad.

SÚPERCALIFRAGILISTICOEXPIALIDOSO




Nada es tan mágico como la mirada de un niño, su manera de ver el mundo. El problema es que cuando crecemos, la magia desaparece, dejamos de soñar despiertos, nuestros amigos imaginarios se esfuman y un palo, deja de ser una varita de hada  o una espada.
Cuando eres adulto y padre, la magia se convierte en malabarismos. Trucos que sacas de una chistera para educar, finalizar el mes o conseguir que coman sano.
Los libros nos reactivan la imaginación para transportarnos a mundos imposibles, situaciones idílicas y paisajes soñados. Leer, enseñar a leer, promover la lectura y predicar con el ejemplo, deberían ser nuestras prioridades. Y un regalo perfecto, puede ser, un carnet de la biblioteca. A los niños, lo de tener un carnet, de lo que sea, les hace ilusión. ¡Si hasta su primer abono transporte parece la llave de una aventura!
Una paseo por una librería o una feria de libros y veréis sus ojillos soñadores. Pero claro, hay que hacer que sea tan divertido como ir a un parque o de excursión. Y ahí es cuando, los que tienen que hacer magia, son los padres. Volverse niño y ponerse en su lugar. Ver con sus ojos de aventureros.

Devolver la ilusión. Ardua tarea. ¡Hay que hacer de Mary Poppins!
Mi madre tiene un bolso como el de la niñera mágica, os lo prometo. Una tarde de risas pasamos viendo cómo no paraba de sacar cosas de su bolso. Por si acasos inimaginables. Menos una lámpara de pie... casi de todo llevaba. Lo mejor es que el tamaño del bolso no se correspondía con su capacidad. A ella también le encantan los paraguas, como a Mary Poppins.

Estoy deseando ver la nueva película de Disney, aunque no esté Julie Andrews. Miles de veces he visto la original. Nos ha acompañado desde niños y, todavía tengo en la retina, la cara de mis hijos cuando la vimos por primera vez juntos. La primera de muchas. Hemos cantado SÚPERCALIFRAGILÍSTICOEXPIALIDOSO mil veces. Las palabras mágicas que nos hacen soñar. Volver a creer en la magia. Pero en la de andar por casa, en la que podemos hacer nosotros. Nada parece imposible si creemos que podemos mejorar y lo intentamos. Ver con los ojos de un niño. No es creerse invencible, pero sí sacar los superpoderes para vivir mejor.
¡Y lo disciplinada y educada que es Mary Poppins!
Adoro a esta niñera. La segunda parte promete.

En el chat de mis amigas favoritas también se hace magia, pero con masa de croquetas. Aquí no se tira nada y si está la masa blanda para croquetas , pues nos reinventamos, abrimos un hilo como en twiter, y aparecen propuestas varias de “¿ qué puedo hacer con la masa?”
También ha aparecido la bruja del pasado pero esa es otra historia.

Para el que le guste mi niñera favorita de Disney, sea fan de Mary Poppins, y esté deseando que se estrene para llevar a los niños ( aunque realmente seamos nosotros los que queramos verla y sólo sea una excusa) aquí os dejo un pequeño TRAILER
¡Y que vuelva la magia!



LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON




 En una conversación familiar, cenando, Alicia nos contó que había tenido una pesadilla horrible la noche anterior. Nos dio un montón de detalles espeluznantes. Ojipláticos estábamos escuchando. Después de escuchar el relato y confesarnos que se abrazó a un muñeco toda la noche, su hermano le dijo muy serio :
-“ yo no tengo pesadillas, porque sueño con fútbol. Tienes que soñar con lo que más te gusta”.
Si alguna vez me dicen que no pueden dormir, siempre les digo, que para relajarse, piensen en cosas bonitas, en cosas que les gusten para poder tener sueños bonitos.
A mi me ayuda, eso y el “Jesusito de mi vida, tu eres niño como yo”, que , cada noche me transporta a cuando eran bebés y les acunaba cantando, las nanas que cantaba mi abuela.
Yo no me suelo acordar de lo que sueño, pero en el chat de mis amigas favoritas han surgido sueños sorprendentes. ¿Qué significa si sueño con toros? ¿Toros bravos? Y no era nuestra torera quien lo decía. ¿ y si sueño con aviones? Por supuesto, en este mundo de la radio, hay quien sueña que no suena nada, que intentas hablar y no puedes ó que vas ha hacer un informativo y no tienes nada escrito. Da vértigo, la verdad. También tenemos quien sueña que es campeona mundial ó gran artista y de ahí, a soñar con tener pareja, pedirnos un novio majete y terminar hablando de bodas. Somos así.
Y claro, he tenido que buscar interpretaciones de sueños. Soñar con toros, dicen, significa rebeldía, fortaleza, poder y fuerza. Soñar con flores, alegría, si en tu sueño llevas una corona, augura triunfo y si sueñas con bodas es que se aproxima una asociación importante, un negocio, un contrato.
Quizás los sueños son símbolos. Una manera de canalizar emociones que tenemos guardadas. Miedos, angustias, deseos. Una vía de escape.
Existe un diccionario de los sueños de los niños, porque ellos, mucho más que los adultos, canalizan con sus sueños lo que no saben ó no quieren expresar. Por ejemplo, si sueñan con volar, necesitan libertad, volar es lo más parecido a la felicidad.
Si los monstruos aparecen es que hay conflictos, o presión, con lo cual, pesadillas.
El mar, en el diccionario de los sueños, nos conecta con el origen, con nuestras raíces, nos acerca la paz de la relajación. Es una conexión con nuestra madre, dicen.

Freud decía que a lo largo de la historia, hubo tres grandes humillaciones. El descubrimiento de Galileo que no somos el centro del Universo; el descubrimiento de Darwin que no somos la corona de la creación; y su propio descubrimiento que no controlamos nuestra propia mente.
Las emociones enterradas salen del subconsciente a la superficie mientras soñamos.

Y luego están esos sueños, como metas que parecen imposibles de alcanzar, pero que vemos estando despiertos. Deseos de felicidad, muchas veces material.
Interpretaciones, miles. Pero yo intento irme a la cama pensando en cosas agradables, para tener sueños bonitos. Y le pido a mi hermana que nos vigile para no perder el rumbo.
Ahora sueño con reencuentros, con Miss Glamour&Co. Con la chica que recorre el mundo y es lo que yo quiero ser de mayor y con mi casi hermana, consejera y confesora, que ella sí que vigila mis sueños y les pone música (a Manuel Carrasco que es muy guapo, además) Y para ellas, rinconcito especial en Radio Patio, que se lo han ganado a pulso.

Para los que sueñen, soñad a lo grande, de colores. No guardemos muy dentro lo malo para que no salga en pesadillas y, para los que recen, Jesusito de mi vida, y como no, la recomendación de Cris, “Señor a mi alrededor es todo silencio, envía el ángel de La Paz a esta casa, relaja mis nervios, sosiega mi espíritu, suelta mis tensiones, inunda mi ser de silencio y serenidad.Vela sobre mi,Padre querido, mientras me entrego confiado al sueño como un niño que duerme feliz en tus brazos”
Y soñar bonito, que aunque no sepamos el significado, soñar es barato.

FRÍO PSICOLÓGICO


FRÍO PSICOLÓGICO

¡Una ola de frío polar llega a España! Avisados estáis. No será porque no lo advirtieron.

En mi casa somos muy de consultar las previsiones meteorológicas. ¿Mañana va a llover? ¿A la hora del entrenamiento? ¿Cogemos chubasquero? Y suele ocurrir, como por arte de magia y en contra de todo lo previsto, que , si hay alguna probabilidad mínima, empieza a llover cuando los niños van a salir del colegio, liándose un amasijo de paraguas de colores, peligrosísimos ,para suplicio de padres ya estresados de antes. Real como la vida misma.
Y, como en cada casa, cada uno sentimos el frío a nuestra manera. Javier, como buen futbolista, nunca tiene frío, le da igual que llueva o nieve y es más fácil verle con el abrigo en la mano que puesto. Alicia, muy friolera, veinte capas siempre, no le gusta la lluvia y es de “con este frío ¿dónde vamos a ir?”. El padre se está volviendo sensible con los años y yo, adoro el verano y el calor e invernaría como los osos. Total, nunca llueve a gusto de todos.
Pero con esta ola de frío polar que llega...sólo vemos mapas del tiempo, en todos los canales de televisión.  Edredones puestos, botas listas, calefacción a punto, mantitas para el sofá..todo listo.
¡Como si fuera la primera vez que vivimos un invierno!
Y encima cambiamos el horario
Menudo domingo me espera. Voy a intentar no salir para irme adaptando.
¿Adivináis cuál va a ser la frase más dicha y escuchada?
Vaya frío, esto no es normal o ¡lo que vamos a pagar dé calefacción! Y mi favorita, “en Colmenar,  esto es nieve”
Pero lo que me parece alucinante es que, realmente, el frío, ó la sensación de frío, tiene mucho de psicológico . Sí, así, como lo lees. Con sus estudios super documentados. La sensación de frío se crea en el cerebro,  nuestros termo-receptores cutáneos reaccionan de forma física pero si no le damos al cuerpo las calorías necesarias o tenemos alteraciones hormonales nuestra apreciación del frío variará. De ahí que , en una situación que requiera estrés para el cuerpo, tendremos frío. Y no hay frío “emocional” que no alivie un chocolate caliente, una manta y un abrazo.
Y así hasta el mes de mayo ó más. Sí en mayo, el año pasado, éramos Frozen.
Hay una técnica de relajación que utilizan los monjes tibetanos, el Tummo, que consiste en conseguir calor interior , elevar la temperatura corporal, a través de la meditación. Por si alguno queréis probar.  Pero yo os digo, que si pensáis qué frío hace, todo el rato y hablaís siempre de eso... es lo que tendréis. Mucho frío. Cuanto más lo pienses peor.
Abrigaros bien y buscad un gorro de lana original. Lo importante es tener la cabeza y los pies calientes, que diría cualquier abuela, y con razón.
En el chat de mis amigas favoritas hay viajeras que nos devuelven la humanidad, salas de espera donde se detiene el tiempo, impresentables que vuelven a aparecer y Cris, nuestra consejera espiritual, que es capaz de decirnos que se va dar a la bebida en horario laboral, así de golpe y con foto. Por supuesto, era por motivos laborales decentes y sin maldad. Gracias a Dios.
¿Y cómo vivirán estas chicas guapas la ola de frío polar? Ya os lo digo, rodeadas de “calor humano” aunque sea bajo la lluvia.
Mi paraguas es invertido, hago gorros de colores y me voy a comprar unos calcetines con calefacción. Y ya llevo los guantes en el bolso. Así hasta el cuarenta de mayo.


PONTE ROSA


Esta semana, el día 19 de octubre, se celebra el día mundial del cancer de mama. Ponerse rosa, un lazo rosa, no debe ser sólo un símbolo, sino una concienciación. El diagnóstico temprano es fundamental. Colaborar en la investigación es necesario, primordial.
La niña de mis ojos luchó con todas sus fuerzas y ganaron los malos, pero cada paso que doy es por ella. Y como ella, muchas luchas a diario, y como yo, muchos caminamos para que salgan victoriosas.
#ContigoDamoslaCara es abrir los ojos, estar atentos, concienciar, apoyar y llegar antes que los malos. Gracias a @aecc y www.sumatealrosa.com todos podemos unir fuerzas.
El año pasado mis lazos rosas de ganchillo fueron regalos para valientes luchadoras. Este año volveremos a bailar con #CADENA100PorEllas y cada día daremos un pasito al éxito.
Por la niña de mis ojos y por ellas.

Todos tenemos una mujer cerca que lucha o ha luchado a brazo partido. Ellas se sienten capaces y los que las rodeamos debemos darles impulso. Si ellas se sienten acompañadas el camino será más llevadero. Por eso hay que ser igual de valientes que ellas y trabajar duro.
Toda la ayuda es bienvenida. Así que hay que levantarse y arrimar el hombro para poder investigar y poner a los malos barreras imposibles de cruzar.
Y cuando tengas miedo, miras a esas mujeres batalladoras y verás como serán ellas las que te ayuden a ti. Las heroínas son así.

Mis chicas favoritas, las del chat que ilumina mi espíritu, saben lo que es luchar en estas batallas. La vida de golpe nos enseñó. Y llevaremos el corazón rosa, la sonrisa rosa y el lazo rosa sabiendo que no es sólo un símbolo más, poniendo nuestro granito de arena y nuestras lágrimas por el camino.

🎀 Y la niña de mis ojos me enseñó a vivir



 POSITIVISMO COMO TERAPIA
  

   Por carácter soy realista, pero la vida me ha enseñado a ser positiva, por necesidad. Cuando parece que todo está en contra, que el destino solo te pone piedras en el camino, cuando parece que no puedes, entonces es cuando hay que sacar una sonrisa y convencerte a ti mismo, de que todo es posible.
Proponérselo debe ser una actitud.
Hace un par de años, mi familia vivió unos episodios difíciles con mi hija, ahora preadolescente. Alicia, de repente, se encontraba mal, tenía de momentos puntuales dolor de garganta, angustia, ganas de vomitar...Idas y venidas al médico, a urgencias, sin saber qué podía ser. Surgían de pronto, sin fiebre. Gracias a su pediatra, a sentarse con la niña y preguntar y observar, resultaron ser ataques de ansiedad. Horribles, por cierto. La niña se enfrentaba a cambios en el colegio, fin de verano, le angustiaba hacerse mayor, el sentido de la responsabilidad, tenía miedo a que algún familiar se enfermara y la que se ponía mala era ella.
Ahí, más que nunca, tuvo que salir mi lado positivo para ayudar a mi hija. Convencerla de que podía, que era capaz de lo que quisiera, que nada era imposible, que yo la ayudaría, que tenía que buscar el lado positivo, era mi único objetivo.
Y la enseñé a buscar el arco iris, a ver el lado bueno cuando todo parecía feo y a pensar en positivo. Arduo trabajo. Pero, poco a poco, lo fui consiguiendo. Y desaparecieron aquellos episodios que ahora recordamos juntas como los días malos”.
Tengo una super amiga, amiga de terapia y gym, que necesita ver lo bueno en algún sitio, porque la angustia está pudiendo con ella. Y no sé si mi positivismo le puede ayudar, pero nuestra estrategia va a ser Tertulia-Terapia. Ya lo hemos aplicado otras veces. Desahogarse contando tus miedos e inquietudes a tus amigos es energía positiva asegurada.
Además, cuentan los expertos que, todas esas frases de ánimo, que utilizamos en nuestras redes sociales, ayudan a inspirarse. Lo que decimos nos afecta, y si nos lo decimos a nosotros mismos más. Con lo que si nuestro mensaje es positivo, nos predispone a la hora de enfrentarnos a cualquier cosa, ya sea un reto ó un nuevo día. Hasta para empezar bien el día deberíamos automandarnos un mensaje de ilusión.
En el chat de mis amigas favoritas estamos entre la lágrima de pena y la risa por una “malatonta”. Sí, es una manera de describir suavemente a alguien tóxico y venenoso que nos ronda. Mi querida Cris ha tenido que pedir más que nunca por nuestros pecados. Y todo por despejar dudas razonables que imponen ignorantes cercanos. Unos aburridos que no saben lo que es disfrutar trabajando. Y claro, todo esto en horas de chats divertidos y variados. Y somos fuertes y valientes, podemos con todo y juntas mejor.
La lección nos la enseñó nuestra querida Blanca. Cuando todo se volvió feo nos unió más para que disfrutáramos de lo bueno que teníamos. Amistad con mayúsculas. Y de su perfil nuestro lema: “Comienza tu día con una sonrisa y ya verás lo divertido que es ir desentonando por ahí con todo el mundo”
Así que, eso hacemos. Y no hay nada como los ánimos de los que quieres para poder aunque nadie lo crea, aunque no te lo creas ni tú.
Y aunque la procesión vaya por dentro, con una sonrisa se vive mejor. Y ya que amanece y es un nuevo día, vamos a aprovecharlo.
Positivismo como terapia, como vitamina diaria, contagiosa y a cualquier edad.
Y rodearse de personas que nos aporten cosas buenas, de buen corazón, que aunque todo no sea bonito, el camino será más llevadero.
Como decía San Francisco de Asís,”empieza haciendo lo necesario, después lo posible, y de repente, te encontrarás haciendo lo imposible


#MISAMIGASSONLOMÁS

Esta ha sido la semana del “echar de menos”. A los que están lejos, a los que nos cuidan desde el cielo, a los que nunca se deberían haber ido, o era demasiado pronto. Hasta me echado de menos a mí misma.
Ni positivismo, ni buen humor. Sustos e imprevistos. Pero igual es que yo no estaba mirando con los ojos adecuados.
En el chat de mis chicas favoritas, Mamen dijo,-“necesito ayuda” y en tropel fuimos unas detrás de otras, para ofrecernos voluntarias, sin preguntar. Había que ayudar a unas familias.
-Lo que haga falta-todas
-¡Pero si no sabéis nada!- Mamen
-Da igual- todas
Solo teníamos que comprar un foulard para recaudar fondos para una asociación que ayuda a familias con niños del síndrome Prader-Willi.
De dos en dos, los compramos y ni siquiera sabíamos qué era ese síndrome.
Pero habían pedido ayuda. Cuando eres madre y escuchas a una madre explicarte cómo es su día a día, con un hijo con Prade-Wili, solo puedes dar gracias a Dios por la salud de tus hijos y colaborar como puedas. No hay otra.
AESPW.org. Conoce a estos niños y sus familias. Hay muchas enfermedades raras, de curación imposible, escasos medios para la investigación, y lo que es más duro, es que esas familias no pueden con su día a día. Están solos, incomprendidos por la mayoría, sin medios y con un hijo enfermo que necesita esfuerzos sobrehumanos para vivir un día más.
Nos quejamos por todo, y no hacemos nada. Imperdonable. Un simple gesto, mínimo para ti, significa un empujoncito para ellos.
Mis amigas, cual batallón, ahí están para colaborar. Son lo más
Una alegría más, me han invitado al programa Hablar en Familia de Laura Otón y Amparo Latre. Una pequeña colaboración de una madre y su visión particular del mundo con sus hijos. Emocionada y agradecida.
Y cuando todo esté mustio, eches de menos a alguien muy querido y parezca estar cerca el fin del mundo, piensa en tu madre, en la madre de estos niños.
Lo que mejor sabe hacer una madre es dar calor y poner su corazón a disposición de los demás. Igual, lo nuestro no es tan grave.



¿TE CUENTO UN SECRETO?


Hemos superado la primera semana de colegio con muy buenas sensaciones. Los niños contentos, los padres más, las buenas vibraciones se contagian.
A mi, como sospechaba, me persigue un reloj, pero voy adaptándome como buenamente puedo. Y llevo 14 días de mi compromiso saludable, no se me está dando mal, aunque mi hija dice que se debería notar ya, no se que cree que piensa. Igual se imagina a su madre con tableta o musculada y delgadísima. Yo no la quiero desilusionar, pero nada más lejos de la realidad de mis objetivos. Y mi madre, me recuerda que busque ratitos para descansar, que no me pase con la gimnasia, no vaya a ser que se me quede la cara chupada que luego se notan más las arrugas. Que imaginación las dos. Esto consiste en comer mejor y moverse de la silla, aprender a estirarse y bailar. Si se adelgaza, bien, pero sin privaciones extremas que en mi casa lo celebramos todo comiendo y se nos da divinamente.

En mi casa, como en todas, tenemos secretos. No se retos inconfesables, pero sí secretillos que saben los más cercanos, cosas que no se cuentan. Tampoco son cosas malas, no vayamos a creer lo que no es. Pero un buen guionista , bien inspirado, haría una serie de éxito. He visto capítulos de series exitosas con menos chicha que nuestra vida. Y con el chat de mis amigas favoritas ....ríete tú de Modern Family.

En el mundo infantil de mi casa, empieza a existir la tendencia de “ nos creemos muy mayores”. Pero ahí estoy yo para bajarles a la realidad, suavemente. Dejarles que se den cuenta ellos solos, sí, pero sin que el golpe sea duro. Soy muy del “inténtalo y si necesitas ayuda..” o del “ yo lo haría así pero prueba tú “ puedes hacerlo pero acuérdate de...” Mientras ellos lo intentan, prueban y superan sus pequeños tropiezos, yo parece que estoy a lo mío, pero no. Ojo avizor. Al quite.
Ellos a lo suyo y yo a lo mío, que son ellos.
Mi preadolescente parece que siempre está de secretitos con sus amigas, su hermano no se puede enterar, y mucho menos, un adulto. Le tuve que recordar que hay cosas que siempre debemos saber sus padres. Menos mal que. en un arrebato de generosidad, me contó sus súper secretos, con la promesa por mi parte, de que no saldría de mi boca ni el más mínimo comentario. Uff, repiré tranquila al comprobar que son tontunas de patio de colegio. Miedo me dan estos niños.
Y, como mi pequeño tímido, cuenta poco de sus cosas, a no ser que estemos todos compartiendo nuestros momentos del día, pues la hora de la cena se ha convertido en un “¿sabéis que me ha pasado hoy?” Y como el que no quiere la cosa, cuentan y recuentan todos.
Y ,como nos creemos tan mayores, pues los mimos son menos, pero tengo el truco perfecto. Les pillo desprevenidos y les digo: “¿te cuento un secreto?” Y despacito, al oído les digo algo como “ te quiero hasta el infinito” o “necesito un beso y un abrazo para que el día sea mejor”. Funciona divinamente, beso asegurado, como mínimo.
En el chat de mis chicas favoritas hay viajeras, desaparecidas, mujeres ocupadísimas , intercambio de objetos infantiles y esta semana, malas vibraciones. Incluso Cris y yo hemos estado cuchicheando. Pero ha sido muy fugaz y en modo preocupación. Luego, pensamos en nuestros niños y se nos pasa.

Ayer fui a zumba con mi hija, disfrutamos y sudamos de lo lindo. Lo mejor es que, en este gimnasio, podemos hacer zumba en familia. Todos. ¿Os cuento un secreto? Es lo mejor que hemos hecho últimamente juntas. Había un montón de familias y nuestro propósito es que, a partir de la semana que viene, vayamos todos juntos. Al padre ya lo tenemos convencido. A los chicos les va a encantar. El monitor parece un hipster pero ha puesto a Abba y una versión de Grease y, claro, las madres nos hemos venido arriba, demostrando a los niños y padres, que así da gusto hacer gimnasia. Ha sido genial. Bailar y cantar. En esta casa se nos da de maravilla. Es otra manera, muy divertida, de hacer deporte en familia.



SEPTIEMBRE, LA EXPERIENCIA Y UN PROPÓSITO
        



Mes nuevo, septiembre. A mí me encanta estrenar, lo que sea.  Pero , este nuevo estreno da vértigo. Temporada nueva, cambios, nueva organización. Y, como en el cole, compañeros nuevos. Nuevos no, ya nos conocemos pero hay que trabajar en equipo por primera vez. Otro período de adaptación y yo sin mi paisaje de mar de fondo.
Aunque dicen que “la experiencia es un grado” , creo que la realidad no es así. Se necesita experiencia para todo, sobre todo, para trabajar, pero , realmente lo que vale es la capacidad de cada uno para adaptarse a nuevas situaciones. Y eso es lo complicado , realmente.
Cuando llevas muchos años trabajando en algo, crees, quizá equivocadamente, que la experiencia se valora. En algunos casos no, porque, en este mundo moderno, lo válido es saber ir al ritmo. Con lo cual, bailar acompasados, requiere práctica, adaptarse y paciencia e ilusión. He ahí el quid de la cuestión. Creo que creer en un proyecto es lo que nos hará desarrollarlo plenamente o lo mejor posible y dar lo mejor de nosotros, con experiencia o no. Y confiar. La confianza en personas, grupos proyectos no se regala, no te levantas una mañana confiando.
Y, en este mes que estrenamos, vamos a ilusionarnos, por salud mental, con proyectos nuevos, laborales y personales.
Como septiembre es el nuevo enero, me he apuntado al gimnasio, si, porque en invierno preferí ganchillear bajo mi mantita y , claro, tengo asuntitos pendientes. Ahora tengo que cuadrar mis horarios, los de mis hijos, los de las extraescolares, los de mi marido, los del gimnasio….El calendario de la puerta de la nevera va a llevar todos los colores del arcoíris. Todo muy fácil, que estoy en esa fase positiva que me dura hasta el día 10 de septiembre, luego entro en pánico.
Dicen los psicólogos, que se necesitan 21 días para hacer algo diariamente y que se convierta en hábito. Tengo 21 días de buenos propósitos por delante, confiando en mi poder de superación y paciencia. ¿Progresaré adecuadamente?  Me tengo que comprar una agenda porque no me caben los post-it en la puerta de la nevera.
En el chat de mis amigas favoritas, jugamos a las adivinanzas. –“¿A que no sabéis quién me ha dicho?” Para qué queremos más. Más nombres que en la lista de Lopetegui surgieron, y fotos. Y peinados imposibles que encontramos por la calle. No sé si es que somos muy clásicas o es que no somos tan atrevidas. Esas coletillas con el pelo rapado, por favor.
Otro propósito de septiembre, hacer algo con mis pelos. Un corte bonito y elegante, nada raro. En lesalonmadrid te aconsejan para que te veas guapo, te asesoran dependiendo de tus gustos pero quizás hayan tenido que vérselas con una petición sorprendente. Gracias a Dios, todavía no celebramos en España el día de “los peinados locos” como en EEUU. Allí tienen un día para dar rienda suelta a su imaginación y es alucinante. Yo, bastante hago , con hacerle trenzas a mi hija. Que no vean mis niños esto que me veo comprando gomina, a tamaño industrial, para los próximos carnavales.

Entonces, para septiembre, gimnasio, agenda, 21 días de hacer las cosas bien, pensar en positivo para que me salgan las cosas bien, confiar en mí misma para convencerme de que puedo, calendario gigante en la nevera para ver horarios imposibles, ilusionarme para hacer que me experiencia sea un punto a favor, no dejar que los grupos de whatsApp de padres acaben con mi ánimo y mi motivación.
Tengo confianza, yo puedo, 21 días.
Y en cuanto al lío del cambio horario, ¿dónde puedo votar el horario que quiero?
En mi calendario de las emociones pone Agosto ,euforia, septiembre, asombro.
Septiembre lleno de sorpresas. No me las quiero perder, por si acaso.








DIVERTIDÍSIMAS Y MODERNAS





Hay madres de todo tipo. Superprotectoras, cómplices, posesivas, sanas..
Ya os he hablado de mi madre, guapa y estupenda, super madre. Y, además tiene WhatsApp. Menudo invento. Antes, mi madre y yo hablábamos por teléfono todos los días. Incluso varias veces al día. Ahora whatsappeamos, mucho, varias veces al día también, para casi todo. Claro que , mientras ella está “ escribiendo”, yo ya le he contestado a lo anterior y he cambiado de tema y le he hecho otra pregunta, y entonces ella me contesta a lo anterior , total, que son conversaciones, que si las pilla otro, no creo que pueda coger bien el hilo.
Pero se nos da divínamente. Mi padre es más de facebook. Así está conectado con sus amigos, que ponen muchas fotos, y está al día de la vida de todos.¿por whatsApp? Menos, fotos varias y muchos besos, eso sí, besos a mogollón.
Y mi madre ha descubierto los estados del whatsApp . Ahora sólo quiere fotos nuestras para ponerlas en su estado. Nos encanta, la verdad, porque siempre son mensajes positivos y de cariño. Si hace dos días escribíamos cartas. Ahora no concebimos viajar sin móvil, y avisar de nuestros movimientos. Como ha cambiado todo, en poco tiempo, que no hace tanto, no vayamos de modernos. Por eso, y por el encanto que tiene, a mis hijos les hace ilusión escribir postales a los abuelos cuando vamos de viaje, y buscar un buzón, echar la postal y esperar a que les llegue. Y como la paciencia no es el don del siglo XXI, llaman a la abuela para asegurarse de que mire el buzón todos los días. Si viajaran en el tiempo 20 años atrás, no sobrevivirían por impacientes.

Y en este mundo loco nuestro, yo creo que soy de esas madres,  que intenta aprender para estar un poco más al día que el adolescente de casa. Unas veces se consigue y otras, ves que ellos han nacido con un chip diferente.

En el chat de mis chicas favoritas, la mayoría somos madres y las que no, son las mejores tías que podían tener nuestros hijos. Y tenemos niños, de todas las edades, con lo que estamos liadísimas, pero conectadas cada día más. Creo que lo hacemos por salud mental. Tenemos conversaciones que sólo entenderíamos nosotras, y a veces, se convierten en locuras transitorias. Pero si Cris responde a cada una en concreto, podemos estar tranquilas. Ayer supimos que nuestras madres son muy fans nuestras, nosotras fans de Cris y todas fans de todas. Ya lo escribimos con hastag y todo, en plan, #fansvuestra, #fansdeMeryDancer. Porque Mery tiene hasta un GIF. Impresionante. Emoticonos de caritas riendo a carcajadas hasta aburrir.
Emoticonos, somos hasta capaces de entendernos por muñequitos. Increible pero cierto. Y mientras hacemos la cena, incluso. Blanca se lo estaría pasando bomba con nosotras.
 Por supuesto, somos mujeres de nuestro tiempo y, cómo no, teníamos que probar, la video llamada por whatsApp con varios participantes. Un inventazo. Aunque creemos que hay que convencer al señor WhatsApp para que se puedan añadir a más de tres, porque tenemos que hacer turnos.Es lo más divertido que hemos hecho en este grupo. La próxima vez, lo mejoraremos. Nuestros niños pasaban de fondo, participaban enseñándo sus disfraces y acrobacias...Conclusión: según Javier, 8 años, somos divertidísimas y muy modernas. Alicia fué corriendo a probarlo con sus amigas y Sergio preguntó, al día siguiente, si podía llamar a las amigas. Creo que estar tan unidas aunque no coincidamos físicamente, nos ayuda a desahogarnos, a ser cómplices, compañeras y cuidarnos. Y nos despierta el ingenio.
Para mí lo de divertidísimas y modernas me parece una definición perfecta.



BOCADILLOS A LO LOCO


He vuelto, como dice El Barrio. Sin anestesia. A Cesar Lumbreras se le ha hecho larguísima mi ausencia, porque dice que he estado 2 meses de vacaciones. Nada más lejos de la realidad.
Tenemos la gran suerte de tener a los yayos en casa, para ayudarnos, cuidarnos, mimarnos...Benditos abuelos. Y, como está la yaya, cuando llego a casa huele a rico, a mi comida de la infancia, olores de cocina hecha con cariño. El olor que evoca momentos de hace tiempo. Olor a “su cocina” , no a la mía. Y todo está mejor organizafo aunque seamos más en casa. Eso sólo es capaz de hacerlo una madre como la mía. Impresionante. Y lo hace cantando. Tener suerte es poco.
Siendo tantos, era inevitable demostrar que en la variedad está el gusto. A la hora de cenar la opción era un bocadillo, un montadito, cada uno de lo que quisiera. Javier eligió de boquerones en vinagre, que no es lo que elegiría un niño pequeño como su bocata favorito. El problema es que no se podía poner las aceitunas dentro del bocata, con los boquerones, porque tenían hueso.   Tuvo que ser con aceitunas aparte. Y así, el jamón con tomate, las anchoas y por supuesto, los boquerones en vinagre, se encumbraron como nuestros bocadillos favoritos.
Y el vuestro ¿ cuál es?
En mi grupo de amigas, guapas y sanas, vegetal, pollo con lechuga y tomate, jamoncito del bueno, ó gulas con alioli y el de calamares, muy castizo, pero para comerlo en donde sepas que lo hacen para chuparse los dedos. Y surgió la locura cuando, la prima de una de ellas, comía bocadillo de “Nocilla con chorizo” . No. Como riquísimo no, original, tampoco porque, por lo visto, no era la única. ¿En serio? Dónde quedaron aquellos bocadillos de nuestras meriendas, de pequeños. Mantequilla con azucar, pan con chocolate, chorizo de Pamplona.
Y mirando en google, van los holandeses y se ponen un croquetón gigante entre pan y pan. Si al menos fueran croquetas de jamón caseras... Imaginaros la cantidad de bocadillos disparatados que surgieron en el chat. Prometí que probaría el de nocilla con chorizo, pero no me sentí capaz, no tenía tanta hambre. Bocadillos,tantos como personas. Es lo bueno que tiene el pan, hasta garbazos de cocido a falta de otra cosa en la nevera. Juventud, hambre posfiesta y valor son los impulsores de disparatados bocatas.
En mi reentré, volvió a surgir la pregunta estival típica ¿cuál es la canción del verano? Creo que , si tienes pueblo, y vas allí de vacaciones, la canción del verano es la que más gracia te haya hecho bailando con tus amigos en las fiestas, tipo “Paquito el Chocolatero”, favorita del señor Lumbreras, ó la “Amapola”, que canta mi querida Toñi en cuanto nos descuidamos. Pero, como somos muy modernas y estamos a la última, creemos que es “Ya no quiero ná” ¿verdad @pcisneroscope? Y nos encantaría aprendernos el baile de Lola Índigo, y que nos saliera bien, no pasable ni gracioso. Deberíamos ir a clases de baile, pero al aire libre, sin espejos. Como lo de hacer zumba en la playa. Me estoy planteando coger a mi hija Alicia, salerosa y muy de bailar, que seguro que le sale el baile divino, y que nos enseñe, con altavoz en ristre, a movernos dignamente al ritmo de los bailes urbanos. Ya hemos demostrado que la música de los 80 y 90 la bailamos genial. El que tuvo, retuvo
¿Quién se apunta? Y luego nos tomamos un montadito disparatado para reponer fuerzas. ¿Cuál es tu bocata favorito?
Preguntas existenciales, #CosasDeRadioPatio.